Querida Verónica:
Me conmueve que hayas sacrificado dos horas de sueño para ver la película de la que te hablé durante varios meses. Cometí el error, durante todos esos meses, de no aclararte que Femme Fatale no es una película para el espectador desatento o somnoliento. Tampoco es recomendable ver este film antes de dormir, a la siesta o recostado. Los detalles con los que uno se encuentra a lo largo de la cinta requieren atención y, más que nada, paladar.
Subrayás, Vero, lo poco creíbles que te resultaron los episodios del ojo morado y el del posible suicidio. Y yo pregunto... ¿Desde cuándo las cosas verosímiles son "buenas" y las inverosímiles son "malas"? Permitime citar a alguien para echar un poco de luz en este asunto: "Con frecuencia le importa muy poco la verosimilitud. A decir verdad, organiza sus intrigas a partir de una enorme coincidencia que le suministra la situación fuerte que necesita. A partir de ahí, su trabajo consiste en alimentar el drama, en anudarlo cada vez más estrechamente, dándole el máximo de intensidad y de plausibilidad, antes de desenredarlo muy aprisa tras un paroxismo" Y esto no lo dijo Catalina Dlugi sobre Adrián Suar, lo dijo François Truffaut sobre Alfred Hitchcock.
Me llama la atención, Verito, que hables de la peli detrás de una lupa sociológica. No creo que la perra bisexual y traicionera sea una bandera feminista. Creo, en cambio, que Laure es una de las tantas fantasías masculina, estimada. No te olvides que a esta película la escribió y dirigió un hombre. Es curioso que con esa lupita tuya no hayas mencionado que los ladrones de diamantes hijos de puta estén interpretados por negros y que el fotógrafo latino no pueda hacerle jaque mate a la nórdica y superdotada protagonista.
En cuanto a la vuelta de tuerca, amiga mía, es excelsa. Porque, si mirás con atención, en realidad está cantada desde el comienzo. "¿Cómo?" me vas a decir. Fijate en este fotograma del inicio...












Y bueno, llegamos a tu odiado colgante. Antes de zambullirse en la bañera, Laure entra a la pieza de la hija de Lily. Allí vemos en una pantalla a la niña con la joyita, que parece decirnos: "Este colgante de morondanga va a ser crucial para el desenlace de esta película, pajarones"